Preguntas frecuentes sobre energía solar fotovoltaica

Preguntas frecuentes

¿Qué es la energía solar fotovoltaica y cómo funciona?
La energía solar fotovoltaica transforma de manera directa la luz solar en electricidad usando una tecnología basada en el efecto fotovoltaico. Al incidir la radiación del sol sobre una de las caras de una célula fotoeléctrica (que conforman los paneles) se produce una diferencia de potencial eléctrico entre las dos caras que hace que los electrones salten de un lugar a otro, generando así corriente eléctrica.

Hay tres tipos de paneles solares: fotovoltaicos, generadores de energía para las necesidades de nuestros hogares; térmicos, que se instalan en casas con recepción directa de sol; y termodinámicos, que funcionan a pesar de la variación meteorológica, es decir, aunque sea de noche, llueva o esté nublado.

En las etapas iniciales de la tecnología fotovoltaica, este tipo de energía se empleó para proveer de electricidad a los satélites. Fue en la década de los 50, apunta la APPA, cuando los paneles fotovoltaicos aceleraron su desarrollo hasta convertirse, en la actualidad, en una alternativa al uso de combustibles fósiles.


¿QUÉ BENEFICIOS CONLLEVA LA ENERGÍA FOTOVOLTAICA?
La energía eléctrica generada mediante paneles solares fotovoltaicos es inagotable y no contamina, por lo que contribuye a el desarrollo sostenible, además de favorecer el desarrollo del empleo local. Asimismo, puede aprovecharse de dos formas diferentes: puede vender a la red eléctrica o puede ser consumida en lugares aislados donde no existe una red eléctrica convencional.

Por ello, es un sistema particularmente adecuado para zonas rurales o aisladas donde la línea eléctrica no llega o es dificultosa y/o costosa su instalación o por zonas geográficas la climatología permite muchas horas de sol al año.

El coste de instalación y mantenimiento de los paneles solares, la vida útil media es mayor a los 30 años, ha disminuido ostensiblemente en los últimos años a medida que se desarrolla la tecnología fotovoltaica. Requiere de una inversión inicial y de pequeños gastos de operación, pero, una vez instalado el sistema fotovoltaico, el combustible es gratuito y de por vida.


¿CUÁLES SON LOS COMPONENTES DE UNA INSTALACIÓN FOTOVOLTAICA?
Los principales componentes de una instalación solar fotovoltaica son:

El campo fotovoltaico, conformado por los módulos fotovoltaicos, es el componente de las instalaciones fotovoltaicas que capta la radiación solar y la transforma en electricidad en corriente continua.

El inversor es otro componente de estas instalaciones, y se encarga de transformar la corriente continua (12, 24 o 48V) generado por la instalación fotovoltaica en corriente alterna (220 o 230V) que utilizan los aparatos de consumo o la red eléctrica convencional.

Otro elemento de las instalaciones fotovoltaicas son las protecciones, equipos que desconectan la instalación en el caso de no detectar tensión en la red, en el caso de pérdida de aislamiento, o al detectar cualquier otra funcionamiento. Otras protecciones, además de las de tensión y frecuencia son los diferenciales y los magnetotérmicos. Los diferenciales protegen contra contactos directos, y los magnetotérmicos protegen el sistema contra sobrecargas, evitando así que se dañe el cableado o los equipos.

Las instalaciones que no operan conectadas a la red eléctrica, suelen añadir baterías o acumuladores, que almacenan la energía producida durante las horas de radiación solar, y permiten disponer durante las 24 horas del día y en días de escasa radiación.

En este caso, incluyen un regulador de carga, que es un equipo electrónico encargado de proteger las baterías de descargas y sobrecargas. Si se detecta sobrecarga, el regulador pone las placas en cortocircuito y corta el paso de corriente a las baterías. En el caso de descarga, avisa al consumidor con una alarma o bien corta el suministro si el consumo continúa.

Para optimizar el rendimiento de las instalaciones solares fotovoltaicas necesario orientar las placas en el sur e inclinarse para aprovechar al máximo la radiación solar, esto se da cuando la inclinación de la placa es igual a la de la latitud del emplazamiento menos 10º.

Las instalaciones de autoconsumo conectadas a la red también pueden disponer de un sistema de acumulación energética, que permitirán almacenar el excedente de energía producida durante las horas de radiación solar, en las que el consumo de energía instantánea es inferior a la producción solar.


¿QUÉ TIPO DE INSTALACIONES FOTOVOLTAICAS HAY?
Existen diferentes tipologías de instalaciones solares fotovoltaicas según su configuración:

Instalaciones autónomas o aisladas de la red eléctrica: permiten ofrecer un servicio a corriente continua o corriente alterna (equivalente a la red eléctrica) en emplazamiento donde la red eléctrica no llega. Las instalaciones fotovoltaicas autónomas son una opción para proveer el servicio eléctrico de manera confiable, segura y respetuosa con el medio ambiente.

Estas instalaciones permiten ofrecer un servicio eléctrico, tanto en corriente continua (12, 24 o 48V) como corriente alterna (utilizando un inversor) equivalente al de la red eléctrica de sitribució pública (220V / 50Hz).

Una instalación fotovoltaica autónoma puede cubrir el 100% de las necesidades eléctricas de un emplazamiento, aunque puede acompañarse de un sistema de soporte convencional como un grupo electrógeno. Sin embargo, un consumo energético responsable por parte del usuario es esencial para aprovechar al máximo la instalación solar, por eso es conveniente utilizar electrodomésticos de bajo consumo y alto rendimiento e incorporar actitudes de ahorro energético.

Las aplicaciones más habituales de estas instalaciones son:

Electrificación de viviendas alejadas de la red eléctrica.

Aplicaciones agrícolas y ganaderas: bombeo de agua, sistemas de riego, iluminación de invernaderos y granjas, etc.

Señalización y comunicaciones: navegación aérea y marítima, señalización de carreteras, repetidores, etc.

Alumbrado público: calles, monumentos, paradas de autobús, etc.

Sistemas de depuración de aguas.

Instalaciones conectadas a la red eléctrica: pequeños o grandes generadores fotovoltaicos conectados a la red eléctrica y que pueden autoconsumir y verter los excedentes a la red o exportar la totalidad de la electricidad generada.


¿QUÉ ES EL AUTOCONSUMO?
Se define autoconsumo como el consumo por parte de uno o varios consumidores de energía eléctrica proveniente de instalaciones de producción cercanas a las de consumo y asociadas a los mismos.

Las instalaciones generadoras de energía eléctrica de autoconsumo pueden ser de dos tipos:

Sin excedentes. Cuando los dispositivos físicos instalados impidan la inyección alguna de energía excedentaria a la red de transporte o distribución. En este caso habrá un único tipo de sujeto de los previstos en el artículo 6 (LSE), que será el sujeto consumidor.

Con excedentes. Cuando las instalaciones de generación puedan, además de suministrar energía para autoconsumo, inyectar energía excedentaria en las redes de transporte y distribución. En estos casos habrá dos tipos de sujetos de los previstos en el artículo 6 (LSE), el sujeto consumidor y el productor.

Hay tres tipos de paneles solares: fotovoltaicos, generadores de energía para las necesidades de nuestros hogares; térmicos, que se instalan en casas con recepción directa de sol; y termodinámicos, que funcionan a pesar de la variación meteorológica, es decir, aunque sea de noche, llueva o esté nublado.

En las etapas iniciales de la tecnología fotovoltaica, este tipo de energía se empleó para proveer de electricidad a los satélites. Fue en la década de los 50, apunta la APPA, cuando los paneles fotovoltaicos aceleraron su desarrollo hasta convertirse, en la actualidad, en una alternativa al uso de combustibles fósiles.


¿QUÉ DIFERENCIA HAY ENTRE POTENCIA PICO Y NOMINAL EN FOTOVOLTAICA?
En los sistemas fotovoltaicos, la potencia pico hace referencia a la cantidad de kW instalados, mientras que la potencia nominal se refiere a la potencia del inversor (el equipo eléctrico que transforma la energía generada por los paneles en apta para el consumo).

En principio, la potencia nominal es la que marca el límite (no se puede producir más de lo que el inversor puede convertir). Sin embargo, las instalaciones fotovoltaicas siempre instalan una potencia pico superior al nominal -más paneles-, para intentar cubrir el 100% de la capacidad del inversor.

Una planta fotovoltaica estará bien diseñada si la potencia pico -Paneles instalados- es la idónea para garantizar que el inversor es capaz de funcionar en el 100% de su capacidad en todos los momentos en que se requiere.


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